Hace algunos años iba a celebrar mi fiesta de XV años. Recuerdo que en aquel entonces mi mamá ya vivía en los Estados Unidos. A mi me surgió la idea de tener XV años por la simple razón de poder comprar unos tenis converse, creo que hubiese sido más fácil que solo me los hubieran comprado, pero tal vez yo nunca expresé bien mi deseo y se tergiverso hasta que se hizo mi fiesta de XV años. Recuerdo que fue emocionante empezar a pensar quienes serían mis chambelanes. Elegí al que es actualmente mi esposo y que en aquel entonces era mi novio. También elegí a dos exnovios y a un muy buen amigo en aquel entonces. Recuerdo que un amigo de mi hermana que tan solo tenía dos años más que nosotros nos enseñó toda la coreografía. Incluso él mimos nos mezcló la música en un disco que por cierto el día de la fiesta no sonaba bien porque a quien lo reprodujo en la grabadora se le ocurrió ponerla en el piso y rebotaba tanto que sonaba rayado el disco haha, eso fue un poco estresante, ya lo verán en ...
Llegó la hora y nos lanzamos al siguiente país europeo, Países Bajos. Recuerdo que ese día el aeropuerto estaba lleno, hasta vimos unos chicos y chicas que traían chamarras con la banderita de México. Parecía que iban a Países Bajos a competir, o algo así. Entramos a la sala y ahí esperamos hasta que el avión se fuera, el vuelo solo duró 1 hora y media. Al llegar, nos dirigimos a comprar el pase para poder usar el transporte público. Luego, nos dirigimos al hotel. Desde el aeropuerto, había transporte que nos llevaría hacia el hotel. El área donde estaba el hotel se veía muy remota, incluso parecía que era del tipo de hoteles en donde envían a la gente cuando pierden sus vuelos de conexión. Una vez que nos establecimos, decidimos ir a buscar que cenar. Decidimos ir a un sushi que no quedaba muy lejos y en el camino pasamos por un complejo de apartamentos en donde nos encontramos estas lindas estatuitas de animales. También vimos este edificio, me parecieron chidas sus ventan...
Fotos, discos, películas, libros, aretes, muñequitas, un balero, un caballito de corcho, un suéter… cosas que no quiero que estén lejos de mi y que me recordarán a cada una de esas personas importantes para mí, y de las que de alguna manera estaré compuesta. Y es en una situación así donde me doy cuenta de que me siento satisfecha, de lo que hice y disfruté a cada momento y me siento tranquila también, es como cuando te vas a morir y en tus últimos días no quieres decirle nada a nadie ni regalarle nada a nadie ni hacer nada que no hayas hecho porque ya lo hiciste :D. Creo que hacer lo que te gusta en el momento propicio es bien importante y llenador. Así es, y que bueno, solo así puedo seguirme a caminar otros rumbos… Esto fue lo que escribí el viernes 6 de abril del 2012, el día que emigré a los Estados Unidos. Mucho ha pasado desde que emigré a este país. El comienzo fue sin duda, lo más duro en mi vida. Nunca me había enfrentado con nada que ameritara tanta preocupació...
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